Un sistema de inteligencia artificial no es un proyecto que se entrega y se cierra: es un producto que se opera. Tiene coste variable por uso, requiere evaluación continua, se degrada si nadie lo mantiene y necesita evolucionar cuando cambian el negocio, los datos o el proveedor del modelo. Presupuestarlo como una campaña —una partida, una fecha, un entregable— es la forma más segura de que muera en el segundo año.
Esto explica una parte del abandono que documenta el mercado: Gartner prevé que más del 40% de los proyectos de IA agéntica se cancelen antes de finales de 2027, y una de las tres causas que señala es el coste creciente. No es que los costes se disparen sin motivo: es que no estaban previstos.
Départ | Ce qui est inclus | Fréquence |
|---|---|---|
Construction | Análisis, diseño, integración, despliegue | Una vez |
Consumo | Coste por ejecución del modelo, con picos y reintentos | Mensual, variable |
Evaluación | Mantener el conjunto de casos de prueba y ejecutarlo | Continua |
Operación | Monitorización, incidencias, ajustes | Mensual |
Évolution | Cambios de negocio, de modelo, de normativa | Trimestral |
La partida de consumo es la que rompe la analogía con el software tradicional. Un ERP cuesta lo mismo si se usa mucho o poco; un sistema con modelos de lenguaje no. Y el consumo real no es el del caso ideal: incluye reintentos, contextos largos, picos estacionales y consultas que no producen valor.
La partida de evaluación es la que nadie presupuesta y la que determina si el sistema sigue funcionando dentro de un año. Mantener el conjunto de casos con su respuesta correcta y ejecutarlo cada vez que cambia algo es trabajo recurrente, no una tarea de la fase de construcción.
La pregunta presupuestaria correcta no es cuánto cuesta el proyecto. Es cuánto cuesta resolver un caso, comparado con lo que cuesta hoy.
Ese cálculo tiene tres componentes que conviene separar:
Coste directo por ejecución. Lo que consume el modelo, incluyendo los intentos fallidos.
Coste de la supervisión. El tiempo de la persona que valida, que no desaparece: se reduce.
Coste de los errores. Retrabajo, reclamaciones, correcciones. Es el que más se olvida y el que decide si el proyecto es rentable.
Un sistema que resuelve un caso por 0,40 euros frente a 3 euros del proceso manual parece un éxito claro. Si el 20% de los casos requiere corrección posterior a 5 euros cada una, el número real es otro. Hacer esa cuenta antes es lo que separa un caso de negocio de una expectativa.
Hay una buena noticia estructural en este cálculo: el coste de inferencia ha caído de forma drástica —Stanford HAI documentó una reducción de más de 280 veces para un sistema equivalente a GPT-3.5 entre finales de 2022 y finales de 2024—, lo que significa que un caso que hoy no sale rentable puede salirlo el año que viene sin hacer nada. Conviene registrarlo y revisarlo, en lugar de descartarlo definitivamente.
Estimar el consumo con datos del piloto. El piloto usa casos seleccionados, contextos cortos y volumen bajo. La producción multiplica las tres cosas. La regla práctica es extrapolar con un margen amplio y medir desde el primer día real.
No presupuestar la evolución del modelo. Los proveedores retiran versiones, cambian precios y modifican comportamiento. Cada uno de esos cambios exige volver a evaluar y, a veces, ajustar. Si no hay partida, el sistema se queda anclado a una versión obsoleta hasta que deja de estar disponible.
Tratar el mantenimiento como incidencias. Un sistema con componentes probabilísticos requiere revisión periódica aunque no falle nada, porque puede degradarse sin producir errores visibles. Sin esa partida, la degradación se detecta por la vía del cliente.
El formato que funciona no es un presupuesto único, sino tres decisiones sucesivas con puertas de salida:
Presentar las tres juntas desde el inicio cambia la conversación en el comité. Un director financiero acepta mucho mejor una partida recurrente prevista que una sorpresa en el segundo año.
Nuestro formato de prueba de concepto en cuatro semanas responde exactamente a la primera fase: plazo corto, alcance acotado y una decisión informada al final, como explicamos en le purgatoire du pilote
Antes de aprobar la inversión, una sola cuestión ordena la discusión: ¿cuál es el coste total del año tres, contando consumo, evaluación, operación y evolución?
Si el proyecto solo tiene número para el año uno, no está presupuestado: está iniciado. Y los proyectos iniciados sin previsión de operación son exactamente los que aparecen en las estadísticas de abandono.
Con cinco partidas: construcción (una vez), consumo por ejecución del modelo (mensual y variable), evaluación continua del rendimiento, operación y monitorización, y evolución ante cambios de negocio, de modelo o de normativa. Presupuestar solo la construcción garantiza problemas en el segundo año.
El coste por caso resuelto, comparado con el coste del proceso actual. Debe incluir el consumo directo con reintentos, el tiempo de supervisión humana que no desaparece sino que se reduce, y el coste de los errores: retrabajo, reclamaciones y correcciones.
Porque se estiman con datos del piloto, que usa casos seleccionados, contextos cortos y volumen bajo. Gartner señala el coste creciente como una de las tres causas por las que prevé que más del 40% de los proyectos de IA agéntica se cancelen antes de finales de 2027.
La evaluación continua: mantener el conjunto de casos de prueba con su respuesta correcta y ejecutarlo cada vez que cambia el modelo, el prompt o la configuración. Es trabajo recurrente y es lo que determina si el sistema sigue funcionando dentro de un año.
No definitivamente. El coste de inferencia cayó más de 280 veces entre finales de 2022 y finales de 2024 según Stanford HAI, de modo que casos hoy inviables pueden serlo el año próximo sin cambiar nada. Conviene registrar el cálculo y revisarlo periódicamente.
En tres decisiones sucesivas con puertas de salida: una exploración de cuatro semanas con presupuesto cerrado y umbral de decisión, una construcción de alcance acotado con diseño completo de permisos y trazabilidad, y una partida recurrente anual de operación.
¿Sabes cuánto costará tu sistema de IA en el año tres? Calculamos coste unitario, consumo extrapolado y partida de operación antes de que lo descubras en la revisión presupuestaria. Parlons-en →