La discusión clásica plantea la decisión como dicotomía: o tienes tu quipo o subcontratas. La realidad de las empresas que escalan bien es híbrida. Tienen un núcleo interno (CTO, arquitectos, líderes técnicos, perfiles que conocen el negocio profundamente) y combinan con capacidad externa para escalar, especializarse o cubrir picos. La pregunta correcta no es “¿interno o externo?” sino “¿qué piezas del software son ventaja competitiva y cuáles son commodity?”
Tres situaciones donde apostar por equipo interno tiene sentido claro:
Situación 1 · El software es la ventaja competitiva núcleo. Si tu empresa vende algo cuya diferencia con la competencia vive en el código, ese código tiene que ser desarrollado internamente. Externalizar el corazón del producto es como externalizar la receta: pierde sentido.
Situación 2 · Hay capacidad de gestión técnica senior interna. Tener equipo interno sin un CTO o director técnico capaz de gestionarlo bien es el peor escenario. Los desarrolladores buenos sin liderazgo técnico bueno se van en seis meses.
Situación 3 · El producto exige iteración constante con cliente. Cuando el ciclo de feedback con cliente real es semanal, tener equipo interno facilita esa iteración. Equipos externos pueden hacerlo, pero con más fricción.
Cuatro situaciones donde subcontratar tiene sentido claro:
Situación 1 · Necesitas velocidad y no tienes 9 meses para contratar.
Contratar 5 perfiles senior en España hoy lleva entre 4 y 9 meses. Una
boutique senior te pone 5 perfiles operativos en 3-6 semanas.
Situación 2 · Necesitas especialización puntual. Un proyecto de IA que dura 6 meses no justifica contratar a 3 ML engineers internos. Tras el proyecto no tienes en qué ocuparlos.
Situación 3 · Tu equipo interno está saturado y el backlog crece. Outsourcing como extensión natural del equipo, no como reemplazo. Útil
cuando hay líder técnico interno que coordina.
Situación 4 · Pico de capacidad temporal. Lanzamientos, migraciones,
picos estacionales. Plantilla flexible sin asumir coste fijo permanente.
En empresas medianas y grandes con software relevante, el patrón habitual es:
Comparativa típica para 8 desarrolladores senior durante 5 años:
Equipo interno completo (8 senior). Coste anual cargado por ingeniero
(salario + cargas + oficina + equipo + formación): 90.000 €. Coste a 5
años: 3.600.000 €. Más coste de gestión técnica senior y RRHH dedicado.
Outsourcing total con boutique senior (8 senior). Tarifa media 600 €/ día × 220 días/año × 8 personas × 5 años: 5.280.000 €. Sin coste de RRHH, sin riesgo de rotación, capacidad escalable arriba o abajo.
Modelo híbrido (3 internos + 5 externos). Internos: 3 × 90.000 × 5 =
1.350.000 €. Externos: 5 × 600 × 220 × 5 = 3.300.000 €. Total: 4.650.000€.
A 5 años con números brutos, el equipo interno parece más barato. Pero
la cuenta no incluye:
Cuando se mete eso, el modelo híbrido suele ganar.
Error 1 · Outsourcing como sustituto de gestión. Si no hay CTO o director técnico interno que sepa qué pedir, outsourcing amplifica el caos en
lugar de resolverlo.
Error 2 · Cambiar de proveedor cada 18 meses. Cada cambio cuesta 3-6 meses de productividad. La continuidad importa más que el ahorro
marginal en tarifa.
Error 3 · Externalizar el conocimiento del dominio. El proveedor no debería ser el único que entiende el negocio del cliente. Eso crea
dependencia tóxica.
Error 4 · Contratar por tarifa baja, no por seniority real. El más barato termina siendo el más caro casi siempre.
Equipo interno completo tiene sentido a partir de 80-100 ingenieros. Modelo híbrido funciona desde el primer ingeniero. Outsourcing puro funciona en
empresas pequeñas con software no crítico.
Propiedad del código del cliente desde el día uno, documentación auditable, conocimiento del dominio compartido entre cliente y proveedor, capacidad de cambiar de proveedor sin partir de cero.
Equipo senior estable, bajo turnover, garantías por contrato, propiedad del código y capacidad de escalar arriba y abajo según necesidad.
Para empresas españolas y europeas, sí. Diferencia horaria pequeña, talento competitivo, coste menor que talento local senior. TCG opera con producción en Manizales (Colombia), Chandigarh (India), Tlaxcala (México) y La Habana (Cuba) por esta razón.
Pair programming con internos, documentación obligatoria, code reviews cruzadas, revisiones arquitectónicas conjuntas, rotación medida.
Por eso el código y la documentación deben ser del cliente desde el día uno. En TCG es contractual.